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dezembro 02, 2004

LA CONSTRUCCIÓN EUROPEA

Fonte: La Vanguardia En una movilización sin precedentes, cerca de 95.000 militantes socialistas, sobre un total de 120.000, acudieron ayer a las urnas para pronunciarse sobre la nueva Constitución europea y fijar la posición oficial del partido. Según resultados provisionales, el sí parecía en condiciones de imponerse de forma rotunda entre las bases
Las dos primeras letras del oui ya están escritas; sólo falta la i",afirmó anoche con visible satisfacción el primer secretario del PS, François Hollande, en una anticipación del triunfo del sí al nuevo tratado constitucional de la UE en el referéndum interno del partido. Según datos parciales, el sí se impuso incluso en la poderosa federación de Calais (norte), bastión del no, con una previsión de casi el 60%. El resultado perfila una abrumadora victoria de Hollande sobre Fabius y el sector izquierdista y radical del partido.

El referéndum celebrado ayer culmina tres meses de intensos debates entre las facciones del PS, desgarrado por la brusca fractura de la mayoría a raíz del alineamiento del ex primer ministro y número dos del partido, Laurent Fabius, con el ala radical e izquierdista hostil a la ratificación del tratado europeo. Las dos corrientes minoritarias, lideradas por los diputados Emmanuelli (Nuevo Mundo) y Montebourg (Por un Nuevo Partido Socialista), cuentan desde el último congreso de Dijon, celebrado en mayo del 2003, con el 38% del voto de las bases. La inesperada ruptura de Fabius con la postura oficial de la mayoría aglutinada en torno a François Hollande, jefe del PS, engrosó las filas del no con el peso del 15% del voto de sus fieles.

La nueva ecuación de fuerzas generada en el seno del PS por el debate europeo marcó el signo de la campaña, convertida en un doble pulso interno por la identidad política del partido y la herencia definitiva del liderazgo de Lionel Jospin, con vistas a la candidatura presidencial de la izquierda en el 2007. La decisión de Chirac de someter a referéndum nacional la ratificación de la Constitución europea actuó de detonante de la fractura del PS, al obligarle a pronunciarse de antemano y anticipar los movimientos tácticos de los elefantes con ambiciones presidenciales, como los ex ministros Dominique Strauss-Kahn, Jack Lang y, sobre todo, el propio Fabius. A lo largo de los últimos meses, el progresivo afianzamiento del primer secretario por los buenos resultados electorales le ha llevado a situarse entre los aspirantes posibles a la candidatura presidencial, rompiendo así el pacto tácito del congreso de Dijon.

El acuerdo entre Hollande y Fabius para aglutinar una sólida mayoría frente a la reorganización del ala izquierda, decidida a liquidar el legado jospinista de la izquierda plural, reposaba tácitamente sobre un reparto de papeles: el partido es cosa de Hollande, que carece de cualquier experiencia gubernamental, y la carrera del Elíseo es asunto de Fabius, candidato natural por su rango de ex primer ministro más joven de Francia. Hasta que Chirac anunció en julio un referéndum nacional en 2005, el frágil statu quo de Dijon giró sobre la autoridad orgánica de Hollande y la danza individual de los elefantes con aspiraciones al Elíseo. Fabius ha arrastrado siempre la peor imagen frente a sus dos rivales declarados: Strauss-Kahn y, sobre todo, el incombustible Jack Lang.

Al explicar el divorcio entre Fabius y Hollande, aupado a la pugna presidencial incluso junto a su compañera, Ségolène Royal, los medios franceses recuerdan la frase asesina atribuida al ex primer ministro respecto al primer secretario: "¿Acaso es posible esconder un elefante tras una fresa del bosque?". Más allá del debate doctrinal sobre la construcción europea y el compromiso programático del PS sobre la Europa social que subyace en el debate interno del partido, los observadores coinciden en destacar el carácter determinante de la pugna por el liderazgo. La osada opción de Fabius parece anticipar y apostar por el no de Francia en el referéndum del 2005, incluso a pesar del sí de su partido.

Chirac espera el desenlace del dramad el PS para fijar su estrategia ante el referéndum. El no arrojaría al partido al magma formado por la ultraderecha, extrema izquierda, comunistas y soberanistas, pero dejaría al presidente a merced del único apoyo de su partido y la UDF. Un escenario con aires de terremoto.

Publicado por esta às dezembro 2, 2004 03:24 PM