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dezembro 15, 2004
EL DEBATE SOBRE LOS LÍMITES DE EUROPA A las puertas del Consejo Europeo
Fonte: La Vanguardia Ankara subraya que no reconocerá a Chipre antes de la cumbre europea que empieza mañana
El último mensaje de Erdogan a los Veinticinco antes de que decidan cuándo y cómo quieren negociar el ingreso turco es claro: Ankara no aceptará unas trabas humillantes y discriminatorias, y menos la vía hacia el premio de consolación de la "asociación privilegiada".
Ankara no descarta la posibilidad de dar a los Veinticinco con la puerta en las narices si mañana sus jefes de Gobierno le dicen sí al inicio de negociaciones para su adhesión al club pero al mismo tiempo salpican el proceso con un exceso de exigencias, límites, condicionantes y salidas de emergencia. El Gobierno turco tampoco está dispuesto a reconocer la República de Chipre "directa ni indirectamente" antes de la cumbre en que los líderes europeos tomarán su decisión, entre mañana y pasado. La tensión sube por momentos.
"Turquía no dudará en decir no si el acuerdo final incluye condiciones inaceptables". Así se lo indicó ayer el primer ministro Recep Tayyip Erdogan a representantes de la UE destinados en Ankara, según informaron fuentes diplomáticas.
Entre las condiciones especiales que una parte de los socios comunitarios pretende imponer a Turquía, pese a no haberlo hecho hasta ahora a otros candidatos, figuran éstas: la fijación de unos baremos mínimos que Turquía tendría que cumplir para poder abrir determinados capítulos de la negociación; la imposición de "largos periodos de transición" y "mecanismos específicos" para su acceso a los fondos agrarios y estructurales; y la posibilidad de "cláusulas permanentes de salvaguarda" en aspectos como la libre circulación de personas, con lo que se establecería un freno a la inmigración procedente de Turquía. El Gobierno de Erdogan considera todo esto demasiado humillante, sobre todo porque excede con mucho las exigencias establecidas por la UE para enjuiciar las opciones de ingreso de cualquier candidato reconocido como tal; unos requisitos conocidos como "criterios de Copenhague", cuyo cumplimiento por parte de Turquía la Comisión Europea reconoció el 6 de octubre.
Pero tanto o más controvertida que esas condiciones extra es la pretensión de Francia, Austria y Dinamarca de condicionar el proceso negociador mediante el establecimiento de una vía alternativa intermedia entre un posible portazo a Turquía y su plena integración a la UE. Se trataría de dejar más o menos clara, en el texto del acuerdo, la posibilidad de que las conversaciones no conduzcan al ingreso del país euroasiático sino a un acuerdo de "asociación privilegiada" con el mismo.
La defensa de esa tercera vía, o plan B, saca de sus casillas a Erdogan y los suyos. En una reunión con el grupo parlamentario de su partido de la Justicia y el Desarrollo, el primer ministro turco dijo ayer entre aplausos: "No aceptaremos otra perspectiva que no sea la adhesión plena. Confío en que la Unión Europea no sellará un error histórico que debilitaría sus propios fundamentos". Erdogan insistió en que Ankara ya ha "cumplido su parte", como el ejecutivo comunitario reconoció en su informe de octubre, y advirtió: "Ahora le corresponde a la UE asumir sus responsabilidades".
El ministro de Exteriores, Abdullah Gul, incidió en estas ideas y señaló que las demandas de condiciones especiales para Turquía "no son legítimas". Durante un debate parlamentario sobre el posible inicio de negociaciones para el ingreso en la Unión, Gul añadió que está "fuera de cuestión el reconocimiento abierto o indirecto de la República de Chipre" antes de la cumbre de mañana. Los Veinticinco pretenden a este respecto que Ankara, cuyo Ejército ocupa la franja norte de la isla desde 1974, haga un reconocimiento de facto del Gobierno de Nicosia mediante la extensión a Chipre, y a los restantes nuevos socios, de los acuerdos de asociación que firmó con la UE en 1963. Pese a la advertencia de Gul, no está claro que Ankara se niegue en redondo a hacer este gesto. La clave está en cuándo habría de hacerlo, y ya no es seguro que la UE siga empeñándose en que lo haga antes o durante la cumbre que empieza mañana.
El primer ministro británico, Tony Blair, se reunió ayer con sus colegas alemán e italiano, Gerhard Schröder y Silvio Berlusconi, para preparar el Consejo Europeo. Aunque hablaron de Turquía, sus conversaciones al respecto no presentaban mayor interés pues los tres están por abrir las negociaciones sin exagerar los condicionantes. Lo mismo que pide Zapatero.
Publicado por esta às dezembro 15, 2004 12:58 PM