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dezembro 14, 2004
EL DEBATE SOBRE LOS LÍMITES DE EUROPA La ampliación hacia Oriente
Fonte: La Vanguardia Los países más reticentes al ingreso de Turquía en la UE, con Francia a la cabeza, insistierona yere nB ruselase ne xtremarla s condiciones y las cautelas cara a las negociaciones, pero no osan vetarlas. Los ministros de Exteriores no despejarona yer la fecha de inicio de las conversaciones, que deberá establecerse en la cumbre del 17.
Francia, Austria, Dinamarca y Chipre insistieron ayer, durante la reunión de ministros de Exteriores de la UE previa a la cumbre del 16 y 17 de diciembre, en sus exigencias de diversos condicionantes, salvedades, frenos y advertencias en torno a las negociaciones de adhesión con Turquía. Ninguno de estos países planteó ni sugirió, sin embargo, la posibilidad de vetar el inicio de las conversaciones. La luz verde definitiva, así como la fecha de su arranque y la precisión de las condiciones en que debe desarrollarse, queda para los jefes de Gobierno de los Veinticinco.
Una encuesta publicada en Francia y según la cual una amplia mayoría de europeos rechaza la entrada de Turquía en la UE calentó el consejo de titulares de Exteriores de ayer. Según el sondeo, sólo los españoles apoyan mayoritariamente (en un65%) la adhesión del país euroasiático, rechazada por el 67% de los franceses y el 55% de los alemanes. "Los ciudadanos de Francia expresan ansiedad", dijo al respecto el ministro Michel Barnier. Por eso París desea que desde un principio quede claro que las negociaciones de ingreso con Ankara sean "un proceso abierto y transparente cuyo resultado final no esté predeterminado".
Por muy obvio que resulte que ninguna negociación tiene un desenlace final prefijado, la demanda de que así se haga constar negro sobre blanco constituye unas de las principales exigencias de los países reticentes a la adhesión. Es su forma de calmar los ánimos de unos electorados temerosos en casi todos los países y en absolutamente todos los colores del espectro político, aunque más en los partidos de derechas.
"Para nosotros es importante tener que el proceso de negociación sea abierto en los procedimientos e incluya ciertas salvaguardas ymecanismos que aseguren que no hay automatismo", dijo la ministra austríaca Ursula Plassnik.
Detrás de esta insistencia en el "no automatismo" de la negociación se oculta el deseo de algunos países de que las conversaciones conduzcan a una "asociación privilegiada", y no a una integración plena de Turquía en la UE; algo que Ankara rechaza con furia comprensible tras haberse pasado cuarenta años en la sala de espera de la UE.
La presidencia de turno de la UE, en manos del Gobierno holandés, dio ayer a entender que su propuesta final no contemplará un plan B para el supuesto de un fracaso en la negociación, pero sí subrayará el carácter "abierto" de la misma.
La líder de la oposición democristiana alemana, Ángela Merkel, advirtió ayer de la intención de su partido de hacer lo posible, si gana las elecciones del 2006, por evitar la plena integración de Turquía. La amenaza no es para tomar a la ligera, pues entre las salvedades con que la UE prevé salpicar su acuerdo sobre las negociaciones figura una cláusula de suspensión en caso de retroceso en derechos humanos: un aspecto no siempre fácil de juzgar y por tanto susceptible de interpretación.
Otro caballo de batalla para la cumbre está en la fecha de inicio de negociaciones. París quiere situarla a primeros de 2006, aunque no se cierra a fijarla a finales de 2005, comoq uiere Berlín. En Bruselas se baraja octubre del próximo año.
Alemania se perfila como uno de los grandes valedores de Turquía, junto con España y Reino Unido, cuyo ministro Jack Straw subrayó que "Ankara ya ha cumplido su parte", en alusión a sus considerables reformas democráticas. En el bloque favorable está además Italia.
Francia introdujo ayer una novedosa exigencia consistente en que Turquía entone el mea culpa en el genocidio de cientos de miles de armenios en 1915 y 1916. Esta demanda viene a sumarse a la relativa a la necesidad de que Ankara reconozca oficialmente a la República de Chipre. El ministro de Exteriores chipriota afirmó que tal aspiración no significa que su Gobierno vaya a vetar la negociación con Turquía.
Publicado por esta às dezembro 14, 2004 02:06 PM