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novembro 09, 2004

Zapatero refuerza la apuesta por el eje París-Berlín con una alianza en defensa y armamento

Fonte: La Vanguardia Un paso más. Zapatero sumó ayer la defensa a su alianza política con el eje franco-alemán con un acuerdo en el que se implica con la industria armamentística alemana a cambio de la cesión de carros de combate Leopard. En pleno debate sobre las relaciones con Bush, el presidente exhibió su sintonía con Schröder.

Menos de una semana después de la reelección de George W. Bush y en pleno debate sobre las relaciones entre España y EE.UU., José Luis Rodríguez Zapatero ratificó ayer que su respuesta pasa por la vieja Europa con todas las consecuencias. La cumbre hispano-alemana celebrada en León no sólo certificó esta apuesta política, sino que lo hizo en un ámbito especialmente delicado, el de la defensa. España, según las conclusiones de la cumbre, se integra en el grupo de combate franco-alemán y, sobre todo, se vincula a la industria y a la tecnología alemana de armamento. La excelente salud de las relaciones también se plasmó en otros ámbitos menores pero simbólicos, como el tapeo que compartieron mano a mano el presidente y Gerhard Schröder por el popular barrio del húmedo leonés.

Zapatero y el canciller comparecieron ante la prensa con cautela a la hora de hablar de Bush pero con un mensaje que apunta el camino que van a seguir. "Tenemos una visión compartida del proyecto de Defensa europeo y queremos hacerlo crecer", dijo el jefe del Ejecutivo español. En este contexto debe de interpretarse la intención española de sumarse al eje ya existente de cooperación militar entre París y Berlín, un eje aún incipiente pero que muestra la apuesta de estos países por fortalecer militarmente la Unión Europea en otro ámbito que no sea exclusivamente el de la OTAN. Sobre la nueva situación en EE.UU., el presidente no se salió del guión y se limitó a señalar su interés de "mantener las mejores relaciones, respetando las posiciones de cada uno".

Es también relevante que la cumbre hispano-alemana -la primera que se celebra bajo mandato de Za-patero- sólo tuviese una declaración conjunta oficial, que fue precisamente la relativa a Defensa rubricada por los ministros José Bono y Peter Struck. Se reunieron también los titulares de Exteriores, Interior, Justicia y Agricultura pero sin que se elaborasen nuevos documentos. El documento de Defensa debe interpretarse globalmente como el deseo de "intensificar la cooperación existente" entre ambos países y a la vez, según subrayó Zapatero, de la apuesta por "contar con la industria alemana de armamento".

Para ello, Alemania ha decidido prolongar la cesión a España de 108 carros Leopard hasta el 2016. Esta cesión tendría como contrapartida el compromiso del Gobierno de aumentar su participación en los programas para adquirir misiles stand off y su integración en el Eurofic ambió ghter-2000, torpedos navales y comunicaciones navales y misiles para el helicóptero Tigre. El Ejecutivo apoya también la creación de una fuerza naval europea. Ni España ni Alemania quisieron dar las cifras exactas de lo que asciende este compromiso de colaboración militar y a favor de quién está la balanza, pero queda claro que el Gobierno acerca su apuesta en Defensa al eje París-Berlín y pasa página del malestar que causó en el 2001, bajo mandato de José María Aznar, la venta de la empresa pública Santa Bárbara a la estadounidense General Dynamics, cuando Alemania también pujaba por ella.

La armonía presidió la reunión entre ambos mandatarios que sólo pusieron sobre la mesa sus discrepancias, ya conocidas, sobre la negociación de las perspectivas financieras para el 2007, donde España reclama una retirada gradual y no radical de los fondos estructurales y de cohesión en el marco de una Europa ampliada. Pese a estas diferencias -Alemania es el principal contribuyente-, ambos países decidieron crear un grupo técnico para evaluar las posibilidades de buscar una "fórmula intermedia". A cambio, el jefe del Ejecutivo español quiso dejar claro que piensa avalar la petición de Schröder de que la Unión Europea flexibilice el pacto de estabilidad y, por lo tanto, el control del déficit.

Zapatero hizo de perfecto anfitrión escogiendo precisamenate su tierra para la celebración de la cumbre. Se llevó de paseo a Schröder a la catedral y por el popular barrio húmedo -zona de tascas bien conocida por el presidente-, donde volvieron a departir largamente, junto a un intérprete y a las tapas más variadas. Como no podía ser de otra manera, Schröder se marchó de España con su manjar favorito, un jamón pata negra obsequio del Gobierno, aunque esta vez también se llevó vino del Bierzo, después de degustarlo en las tascas del húmedo.

Publicado por esta às novembro 9, 2004 02:23 PM