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novembro 08, 2004

La reelección de Bush desestabiliza el núcleo duro del eje franco-alemán


Alemania podría intentar una suavización de posiciones y Schröder ha confirmado que felicitó personalmente a Bush y ambos hablaron de mejorar la situación
ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL/

En el último Consejo Europeo, los dirigentes de Alemania, Gerhard Schröder y Francia, Jacques Chirac, celebraron un desayuno de trabajo junto con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Oficialmente no hubo temas concretos sobre la mesa más allá de los asuntos corrientes de la política europea, aparte, claro está, del panorama que plantea a los tres la reelección en Washington de George Bush. Los componentes de este eje tienen en común el haber abanderado la oposición a la guerra de Irak, pero es posible que a partir de ahora la solidez de esta asociación de intereses empiece a resentirse.

Todos los expertos consideran que la posición más importante es la de Francia y por ahora no se han percibido cambios sustanciales. A Chirac le molestó que Tony Blair aludiera a la necesidad de que los países que se han significado en su oposición a la política norteamericana emprendiesen ahora un proceso de reflexión y abandonó Bruselas para no asistir al almuerzo con el primer ministro iraquí, Iyad Alaui. Alemania, por su parte, podría estar intentando una suavización de posiciones y Schröder ha confirmado que felicitó personalmente a Bush por su victoria y que ambos hablaron de mejorar la situación. El viernes, Zapatero no había recibido una respuesta personal a su llamada de felicitación por el resultado de las elecciones al presidente norteamericano.

Ya se ha visto que las profecías basadas en el calendario electoral pueden ser muy inciertas pero es un hecho que dentro de poco más de un año se celebrarán elecciones en Alemania y es muy posible que el canciller socialdemócrata esté viviendo sus últimos meses en el cargo, lo que según analistas europeos podría llevarle a una gestión tendente al aislacionismo en política exterior, para no abrir frentes de desgaste innecesarios. De modo que las maniobras de reacomodo del eje quedan en manos de Chirac, con el que Zapatero tendrá que entenderse a pesar de la distancia ideológica. Su única esperanza son las elecciones presidenciales francesas de 2007, pero nada garantiza por ahora que los divididos socialistas galos le den una alegría.

En el capítulo de los acuerdos, Francia y Alemania siguen decididos a imponer dos de sus principales criterios en materia de economía europea: que los presupuestos comunitarios no excedan el 1%, y que el pacto de estabilidad sea revisado para que no se les penalice por sus déficit excesivos. Zapatero dijo en Bruselas que estaba cerca de llegar a un acuerdo con París y Berlín sobre perspectivas financieras, a pesar de que las cifras no cuadran con las aspiraciones españolas sobre los fondos que espera recibir, y que no le parece mal que se cambie el pacto de estabilidad que desde Bruselas defendió su actual vicepresidente económico.

Publicado por esta às novembro 8, 2004 05:12 PM