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novembro 17, 2004
La política española sobre Cuba extiende la división a las instituciones de la UE
El embajador de Cuba ante la UE declaró que lo que el régimen exige es una «rectificación» por parte de la Unión «antes de que haya un diálogo político con Cuba»
BRUSELAS. Los intentos de cambiar la política de la Unión Europea hacia Cuba siguen sin lograr un consenso entre los Veinticinco y el Comité de América Latina del Consejo Europeo terminó ayer volviendo a encargar un nuevo informe a los embajadores en La Habana. El único punto en el que hubo acuerdo fue: señalar que «la ausencia de diálogo con cualquiera de las partes afectadas (el Gobierno cubano y la oposición) no es buena».
A propuesta británica y con el apoyo de España y Alemania, se encargó a los embajadores que busquen fórmulas para establecer un «diálogo estructurado» con la oposición interna, de manera que sea «más eficaz», una fórmula que vuelve a dejar las cosas prácticamente donde estaban, es decir, sin consenso todavía para cambiar las medidas concretas de la posición común.
De hecho, el eurodiputado popular Ignacio Salafranca llegó a decir que había recibido con agrado la idea de que la Unión Europea proponga ese «diálogo estructurado con la oposición», porque «cuantos más contactos tengamos con la oposición democrática, mucho mejor». Mientras que fuentes españolas dijeron que el Gobierno estaba también satisfecho de este acuerdo, que interpretan como un apoyo a las tesis españolas que intentan modificar uno de los ingredientes de la posición común.
Invitación a los opositores
Por el momento, la espinosa cuestión de las invitaciones a los representantes de los grupos democráticos en las fiestas nacionales, uno de los elementos que más irritan al Gobierno cubano, no se ha tratado y según fuentes españolas, por ahora «no es un elemento importante en la discusión», aunque la alusión a la búsqueda de fórmulas «más eficaces» para el diálogo con la oposición podría interpretarse como un primer paso para cambiar las actuales. El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que se encuentra en Rosario (Argentina) declaró ayer a ABC que «hay unanimidad en los Veinticinco sobre la necesidad de modificar esas medidas para lograr mayor eficacia». Y en concreto sobre la cuestión de la invitación a los disidentes dijo que «existe ya un consenso a 24» que se podría alcanzar en un futuro próximo. Aunque el ministro no lo citó, la República Checa es el país que mantiene aún su oposición al cambio.
Mientras que aún parece faltar algo de peso en los esfuerzos españoles por modificar ese aspecto de la posición común sobre Cuba, el Gobierno cubano tampoco hace nada por su parte para ayudar a los partidarios de suavizarla. En lugar de dar argumentos en la buena dirección, flexibilizando la política de persecución de los demócratas, parece haber optado por esperar que el propio debate erosione la posición común. Nada más conocerse el resultado de esta reunión, el embajador de Cuba ante la Unión Europea, Rodrigo Malmierca, declaró a la agencia Europa Press que lo que el régimen de La Habana exige es una «rectificación» por parte de la UE, «antes de que haya un diálogo político con Cuba, que pueda ser constructivo y útil».
La discusión sobre Cuba no se limita al Comité de América Latina del Consejo, sino que también se ha desencadenado en el Parlamento Europeo, donde ayer había dos resoluciones propuestas, una apadrinada por populares y liberales que exige que no se modifique la posición común, a no ser que el Gobierno cubano libere a todos los presos políticos. Y otra redactada por el socialista español Miguel Ángel Martínez, que apoya las tesis de Moratinos.
«Aplicar su propio criterio»
Para Salafranca, esta iniciativa española «hace que perdamos consideración en la escena internacional», mientras que el socialista Martínez cree que «a Cuba no se le deben exigir condiciones» para mantener contactos diplomáticos, cuando es bien sabido que es el Gobierno de La Habana el que los ha interrumpido. El eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, llegó a decir que si los esfuerzos de España no logran cambiar la posición común, el Gobierno «debería ignorarla y aplicar su propio criterio». Las resoluciones se votarán hoy.
Publicado por esta às novembro 17, 2004 09:36 AM