« Barroso Recebe Apoio 'Vigiado' do Parlamento Europeu | Entrada | LA CONSTRUCCIÓN EUROPEA. El nuevo Ejecutivo comunitario »

novembro 19, 2004

LA CONSTRUCCIÓN EUROPEA

Fonte: La Vanguardia El posfascista Fini será la cara de Italia
El líder de Alianza Nacional va a Exteriores y prosigue su viraje a la derecha democrática
Fini confía en que Alianza Nacional sea pronto aceptada en el grupo popular europeo

Gianfranco Fini, viceprimer ministro de Italia y líder de Alianza Nacional, partido heredero del posfascismo, fue nombrado ayer ministro de Exteriores a propuesta de su socio de coalición, el primerm inistro Silvio Berlusconi. Fini capitaliza así su lucha por ganar peso político y desligarse del pasado posfascista
Los caminos de Europa son inescrutables. El rechazo de los eurodiputados al comisario designado por Italia, Rocco Buttiglione, por hablar de más sobre mujeres y homosexuales, condujo al Ejecutivo italiano de centroderecha a sustituirle por el ministro de Exteriores, Franco Frattini, obligado así a dejar vacante el cargo. Resultado: Gianfranco Fini, viceprimer ministro y líder del partido posfascista Alianza Nacional, político de pasado filomussoliniano que ha bregado con tenacidad para sacudírselo y para crear lo que él llama un partido de derecha moderna,se convirtió ayer en el nuevo jefe de la diplomacia italiana. Ahora se encargará de defender los intereses de Italia en el mundo un heredero del tejido social neofascista surgido de la derrota de Benito Mussolini después de la Segunda Guerra Mundial, y su estreno en el cargo se producirá, con toda probabilidad, en la cumbre sobre Iraq que se celebrará el próximo lunes en Sharm El Sheij (Egipto).

Para Fini, que conserva el cargo de viceprimerm inistro, el nombramiento supone un doble triunfo personal y de partido: como político, la cartera de Exteriores afianza su respetabilidad internacional tras un decenio de esfuerzos por despegarse del legado posmussoliniano, y para su partido se formaliza así un nuevo equilibrio de poderes en el seno de la coalición gobernante, liderada por Forza Italia, la formación del primer ministro, Silvio Berlusconi. Alianza Nacional, segunda fuerza política del grupo, se ha sentido reiteradamente ninguneada por il Cavaliere en beneficio de otro socio de menor peso electoral, los federalderechistas de la Liga Norte.

De hecho, Berlusconi viajó el martes a la clínica suiza donde el fundador de la Liga Norte, Umberto Bossi, se recupera de una dolencia cardiaca, para exponerle la candidatura de Fini a Exteriores. Bossi dio su beneplácito y dijo también sí al posible nombramiento como viceprimer ministro de Marco Follini, secretario del socio más pequeño de la coalición (UDC, ex democristianos), partido del que es presidente el finiquitado aspirante a comisario Rocco Buttiglione. La UDC ganó votos en las elecciones europeas del pasado junio y desde entonces no ha parado de exigir a Berlusconi más representación en el Gobier-no. Il Cavaliere pensaba contentarles enviando a Buttiglione a Bruselas, pero el filósofo católico se autotorpedeó por lenguaraz.

Aunque el nombramiento de Follini como viceprimer ministro parecía cosa hecha, ayer no se produjo, por lo que Fini mantendrá ese cargo y será también ministro de Exteriores. En Alianza Nacional no caben en sí de gozo: "Fini tendrá la capacidad de relanzar el sistemaItalia", dijo el coordinador del partido, Ignazio La Russa, mientras que para Italo Bocchino, vicecoordinador, la designación es "el justo reconocimiento a un líder que ha sabido dar a Italia una derecha moderna". Su predecesor en el cargo, Franco Frattini, de Forza Italia, dijo desde Estrasburgo que "Fini, a partir de la delicada cumbre de Sharm El Sheij, procederá manteniendo alto el pabellón de la diplomacia italiana".

Pese al plácet de Umberto Bossi, en la Liga Norte reina una cierta perplejidad ante el nombramiento. El más explícito ha sido el diputado Edouard Ballaman: "Es preocupante pensar que en el extranjero nos representan Fini, Tremaglia, Selva y Mantica. Resultará extremadamente difícil dialogar con una parte importante del mundo que, queriendo o no, les verá como herederos del fascismo".

Mirko Tremaglia, ministro de los Italianos en el Mundo, saltó a la fama mediática el pasado octubre, tras emitir un comunicado por escrito en el que se dolía del rechazo comunitario a Buttiglione y concluía: "Pobre Europa: los maricas son mayoría". Los otros dos miembros de Alianza Nacional citados son Gustavo Selva, presidente de la comisión de Exteriores de la Cámara, y Alfredo Mantica, subsecretario de Exteriores. La oposición de centroizquierda se lamenta del nombramiento de Fini y exige que el ministro comparezca ante el Parlamento.

En Italia se considera que Gianfranco Fini ha ido en su evolución política mucho más allá que las bases de Alianza Nacional y que bastantes de sus dirigentes, que permanecen muy apegados a la herencia posfascista. La ambición de Fini desde que inició la transformación del partido en una "derecha moderna" es lograr que sea aceptado en el Partido Popular Europeo (PPE) del Europarlamento, del que forman parte Forza Italia y la UDC. Ser ministro de Exteriores podría contribuir a esta normalización por él tan ansiada, pero está por ver qué piensa el grupo parlamentario europeo.

Hacerse con el puesto le ha costado a Fini varios días de estira y afloja con el primer ministro, Silvio Berlusconi, empeñado en cumplir su promesa electoral de bajar los impuestos en el 2005, para lo cual se precisan recortes de presupuesto que no agradan a Alianza Nacional, partido de tradición estatalista y poco amigo de restar fondos al sur menos desarrollado. En un tenso en-anteanoche, Berlusconi blandió ante Fini ciertos sondeos electorales que pronostican malos resultados para la coalición de centroderecha cara a las elecciones generales del 2006. Para il Cavaliere,ese peligro sólo puede conjurarse reduciendo la presión fiscal; de hecho, ha empapelado Roma con carteles en los que se ve una maleta y una frase en la que anuncia que se irá si no logra bajar los impuestos. Berlusconi divisa en su horizonte el regreso a la política italiana de Romano Prodi, hasta ayer presidente de la Comisión Europea, que vuelve por sus fueros a ver si consigue arrebatarle el poder en Italia.

Publicado por esta às novembro 19, 2004 03:46 PM