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novembro 15, 2004

Incertidumbre y tensión en el PS francés ante el voto sobre la Constitución europea

Fonte: La Vanguardia A poco más de dos semanas del referéndum interno que decidirá la posición oficial del PS sobre la Constitución europea, la cúpula del partido dramatiza abiertamente la trascendencia de la votación y busca apoyos entre los partidos hermanos. La opción del PS,fuertemente dividido entre el sí y el no, decidirá sin duda el voto de Francia.

Felipe González se sumará hoy en París a la lista de personalidades de la socialdemocracia europea que han decidido implicarse en el drama del PS, donde el primer secretario del partido, François Hollande, afronta un triple trance que afecta al futuro del socialismo francés, la posición de Francia en Europa y a la propia construcción europea. Hollande defiende el sí frente a la causa del no enarbolada por su número dos, Laurent Fabius, alineado de facto con la izquierda del PS.

Es impensable que Francia ratifique la Constitución europea con la oposición del PS, convertido de nuevo en primera fuerza electoral tras los comicios regionales y europeos. El escenario del no del PS causa pavor en el Elíseo y las cancillerías europeas, ya que sentenciaría la suerte del referéndum nacional anunciado por Chirac. El Gobierno francés sólo podría contar con el apoyo de su partido (UMP) y la facción centrista de Bayrou (UDF), frente a un heterogéneo e imponente frente del no que iría de los socialistas a la extrema derecha y los trotskistas. El rechazo de Francia tendría inevitablemente repercusión sobre la estabilidad del Gobierno y del propio Chirac, del mismo modo que la derrota de Hollande en el PS haría bascular el esquema de poder en el partido.

El propio Hollande ha declarado en los últimos días que "si se quiere al actual primer secretario, lo mejor es votar como él", además de advertir por enésima vez que el PS comprometería sus posibilidades de volver al poder en el 2007 y quedaría "aislado y cortado de parte de su electorado". El líder del PS, que hasta ahora había eludido jugar la baza catastrofista de su continuidad, reiteró ayer que "por fuerza habrá que sacar lecciones" si gana el no.

Idéntica línea han adoptado definitivamente sus principales valedores de la mayoría, donde los ex ministros Jack Lang y, sobre todo, Dominique Strauss-Kahn, encabezan la ofensiva final frente a Fabius. El ex primer ministro elude todo sesgo de plebiscito y defiende la continuidad de Hollande en el caso de su derrota, con el mismo espíritu zen con que asegura que asumirá el apoyo a la Constitución en el caso inverso.

Sin embargo, la gran figura emergente del PS, Ségolène Royal, presidenta de la región de Poitiers (Poitou-Charentes) y compañera de Hollande, ya ha declarado que no piensa pedir el no a la Constitución europea si se impone en el PS, siguiendo la posición de la ex ministra de Justicia, Elisabeth Guigou. El clima de división llega incluso a las librerías, donde el no tranquilo predicado por Fabius en su libro Une certaine idée d´Europe (Plon) rivaliza con el sí de convicción defendido por su antecesor en Bercy, Strauss-Kahn, en su Lettre ouverte aux enfants d´Europe (Grasset). Para completar la oferta, el ala radical del NPS (Nuevo Partido Socialista), liderada por los diputados Arnaud Montebourg y Vincent Peillon, compite por su cuenta en el frente del no con su proclama Aux coeur de la gauche (Le Bord de l´Eau). ¿Quién da más?

La derrota de Hollande en el referéndum del 1 de diciembre desplazaría de facto el poder del PS hacia los líderes del no, encabezados inevitablemente por Fabius, que se situaría de hecho ante una impracticable coalición con el ala izquierdista del PS, donde hasta ahora era fustigado como liberal o socialdemócrata, etiqueta apestada en el PS. "Las cosas están de tal modo que un centenar de miles de ciudadanos franceses van a tener por sí solos la llave del rumbo de la historia", dijo el pasado martes en París el presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, invitado también a socorrer a Hollande en compañía del mismísimo Jacques Delors, uno de los grandes marginados del PS. "La opción es tan crucial para los europeos que de algún modo todo el mundo está pendiente de vosotros", declaró.

Hoy es el turno de Felipe González, al que seguirá Mario Soares. Se espera también una nueva intervención de Lionel Jospin, acaso decisiva para el trascendental voto de los 120.000 militantes socialistas.

Publicado por esta às novembro 15, 2004 02:25 PM