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novembro 25, 2004
El dólar en el pozo y el euro en las alturas
Fonte: France Press
El dólar prosiguió el jueves su hundimiento en el mercado de cambios, mientras los inversionistas siguen reduciendo el número de billetes estadounidenses en sus carteras de divisas, lo que propulsa al euro, al franco suizo y al yen hacia récords históricos.
Por primera vez en su historia, el euro superó el jueves la barrera de 1,32 dólares, tras batir en pocas horas varios récords sucesivos. Su cotización llegó a media jornada hasta 1,3237 dólares.
Pero la brutal caída del dólar beneficia también al franco suizo, en su cotización más alta desde 1995, al yen (máximo nivel desde abril de 2000), al dólar canadiense (récord en 12 años), al rand sudafricano (récord en cinco años) y al won surcoreano (máximo nivel desde noviembre de 1997).
"La venta de dólares en el mercado de cambios es muy grande", resume Derek Halpenny, economista del banco Tokyo-Mitsubishi.
"Las condiciones del mercado, con la ausencia de cambistas estadounidenses (el jueves y viernes por el feriado del Día de Acción de Gracias) favorece la volatilidad de las divisas", explica este experto.
Según Halpenny, "lo único que puede detener la caída del dólar, sería un acuerdo a nivel internacional".
Sin embargo, parece descartada una intervención concertada de bancos centrales -compras simultáneas de dólares por las autoridades monetarias internacionales- para frenar el hundimiento de la divisa estadounidense.
"A las autoridades estadounidenses no les importa en absoluto la caída del dólar. Los europeos están inquietos pero no parecen dispuestos a intervenir y Japón sí está dispuesto a hacerlo, pero ello sólo se traduce por una apreciación del yen a un ritmo más lento que el euro", explicó Audrey Childe-Freeman, economista del Banco Canadiense Imperial de Comercio (CIBC)
El dólar está minado por la magnitud de los déficits presupuestarios y de cuentas corrientes de Estados Unidos. Pero las autoridades norteamericanas esperan precisamente reducir ese déficit mediante la desvalorización de su divisa.
Un dólar bajo abarata las exportaciones de Estados Unidos y las hace más competitivas. También hace, en teoría, más atractiva para los inversionistas extranjeros la compra de activos estadounidenses.
La caída de dólar ya no depende ni siquiera de los indicadores económicos estadounidenses -que son buenos-, ni se detiene por los malos indicadores europeos.
El indicador Ifo, que mide el estado de ánimo de los empresarios alemanes, bajó claramente en noviembre, pero ello no impidió al euro situarse por encima de 1,32 dólares.
La atención del mercado está ahora centrada en la actitud del Banco Central Europeo (BCE) y, sobre todo, el Banco de Japón (BoJ).
"Los bajos volumenes (de negocios) en el mercado de cambios por la ausencia de cambistas estadounidenses, configuran una ocasión ideal para intervenir", opinó Audrey Childe-Freeman.
"Si la BoJ decide intervenir, la repercusión en los tipos de cambio sería muy fuerte", auguró la experta.
Publicado por esta às novembro 25, 2004 02:13 PM